Aq4 Arquitectura Casa de la Cultura y Biblioteca, Vizcaya

Source: Aq4, Ibón BilbaoPhotography: Adrià Goula
Date: August 8, 2013

Preexistencias
OKE es la nueva Casa de Cultura de Ortuella, en la antigua zona minera de Vizcaya. Ya no hay extracciones de sulfato de hierro. Los valles que antes recibían las dunas de arena oxidada contenidas entre estructuras de hormigón ahora amontonan torpes agrupaciones de naves de chapa lacada en polígonos absurdos. Todo se ha borrado, ya no hay rastros.
Hemos tenido la suerte de construir allí, donde una calle principal y una plaza se pueden unir. OKE mira a lado y lado a través de un vial, tangencialmente, lo más lejos posible, para ver y ser vista desde la distancia en una maniobra de acercamiento precisa.
Es una estructura muraria que alterna crujías de trescientos ochenta y setecientos cincuenta centímetros para facilitar actividades variables y almacenamiento. Cada crujía define una sección propia que responde a lo próximo y a lo lejano. Desde la topografía del valle las cubiertas se muestran como una fachada más y se resuelven como tal.
Conocíamos la escala de las infraestructuras bajo tierra, como emergían, como se manchaba todo de una pátina oxidada. El material no puede ser otro que el de esa memoria. Hemos querido construir algo que estuvo allí mucho antes que los polígonos absurdos.

Intenciones
Colocar un edificio perpendicular a la vía principal de Ortuella para mirar a lado y lado del valle. Una mirada tangencial. Ver y ser visto desde la distancia.
Conectar la plaza de Otxartaga, el espacio público más significativo del pueblo, con la calle Catalina Gibaja. Aprovechar esta oportunidad para que la nueva casa de cultura “estire” la plaza hasta la calle y la calle hasta la plaza.
Moldear la volumetría que define el edificio para responder a los diferentes niveles topográficos que delimitan el lugar: inclinar las cubiertas recogiendo el nivel de la plaza existente y saltar visualmente a la otra vertiente del valle, anunciar, intuir el “otro lado” que Ortuella quiere comenzar a disfrutar.
Completar un nuevo recorrido urbano donde los espacios exteriores existentes conectan con las diferentes cotas de actividad: paseo-biblioteca, el paseo-plaza, plaza-espacio usos múltiples, calle-espacio exposiciones.
Trabajar con la fuerte topografía para definir dos accesos diferenciados respondiendo a dos usos que define el programa. Plantear la entrada al aparcamiento desde la ya existente en la plaza permite dar acceso directo a pie de calle Catalina Gibaja (cota 0,00m) a las actividades relacionadas con la Casa de Cultura: movimiento, circulación, acontecimientos… La cota 6,60m da acceso a la Biblioteca: estancia, silencio, concentración… Recorrer el edificio completa la lectura de los dos programas, permitiendo al mismo tiempo que funcionen por separado organizando horarios o actividades en diferentes momentos o épocas.
Permitir que la Sala de Usos Múltiples pueda funcionar de forma autónoma, disponiendo un umbral de acceso a la cota 3,35m que, como parte de la nueva plaza, sirva de acceso y se puedan desarrollar actividades aunque el resto del edificio este cerrado.
Definir el espacio vacío – espacio lleno con la sucesión de bandas de diferentes anchuras donde el programa va ocupando un lugar. Permitir una organización flexible equipando con bandas servidoras los espacios que sirven a los usos previsibles e imprevisibles de la casa de cultura.

12 Comments

  • render-arquitectura 08/09/2013

    l juego de volumenes “in crecendo” del conjunto es realmente sugerente, no sólo en el edificio en sí sino también en las terrazas exteriores que son tan importantes como el gran contenedor. Gran trabajo AQ4!

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  • eneko 08/08/2013

    Con los números sobre el papel el Guggenheim de Bilbao costó unos 84 millones de euros (240 euros por habitante), sin contar con el coste de mantenimiento anual (que éste si lo pagamos todos), ni la posterior urbanización de la ría de Bilbao.
    La Casa de la Cultura de Ortuella superó los 4 millones de euros (536 euros por habitante), y dudo que su mantenimiento sea “insostenible” económicamente.
    Antes de tirarnos de los pelos, reflexionemos: el primero se financió con capital privado y a día de hoy no he conseguido entrar a visitarlo sin pagar. El segundo es público, lo pagamos todos, y que yo sepa el acceso a sus instalaciones es gratuito.

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    • Francisco DT 08/09/2013

      ¿536 euros por habitante, es decir, más de la mitad del sueldo de un mes de un mileurista? ¿El edificio se sometió a votación pública o fue directamente una imposición del ayuntamiento de Ortuella (una de estas ironías de nuestra querida democracia)? Por favor, el edificio es bueno, desde luego, aunque la relación calidad precio (hablando en términos de gastronomía) deja mucho que decir. El arquitecto no tiene ninguna culpa, ¿cómo íbamos a culparnos a nosotros los arquitectos que comemos de esto? Si nos lo encargan, pues ya está, se trata de sobrevivir, ¿o no? No hay que echarle la culpa a nadie, tan sólo miremos nuestro alrededor y veamos que todas nuestras ciudades están llenas de banalidades que son consecuencia de nuestra ignorancia como ciudadanos. Pero ojo señores, la banalidad se paga.

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  • Alex 04/04/2013

    Otro pueblo de 8000 personas con su Guggenheim particular! Felicidades a los políticos! Quizas éste blog deberia replantearse ciertos aspectos de la arquitectura que selecciona…

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  • Xose Lois Martinez 12/23/2012

    Un trabajo bien hecho.
    Felicidades

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  • Jordi Ballesta 12/04/2012

    Sin palabras, juego de translucidez y pieles perfecto. Felicidades!!

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  • Carlos Garmendia 12/01/2012

    Visité este edificio hace unas semanas y me pareció muy muy bueno, uno de esos proyectos que aportan, y mucho, a su entorno.

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  • Albert 12/01/2012

    completamente de acuerdo con Gastón. Finísimo, Less is more

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  • Gastón 12/01/2012

    Plantas simples dan pie a secciones complejas. Espacio público…memoria…Excelente proyecto.

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  • jordi 12/01/2012

    IMPRESIONANTE

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  • Jordi Badia 12/01/2012

    Un gran proyecto de Ibón Bilbao y compañía que demuestra como la arquitectura y el espacio público no son más que dos caras de la misma moneda… Un proyecto que HIC > debería haber publicado mucho antes, pero que quedó perdido en el limbo de internet durante meses inexplicablemente.

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